domingo, 1 de abril de 2012
Estar cara a cara y sentirte conmigo, porque ya formas parte de mí cuando te ves reflejado en mis ojos, y deseo que ese reflejo nunca cambie, porque eso significaría tenerte a mi lado siempre, poder verte y sonreír, y avergonzarme y agachar la cabeza, y que tú me agarres muy suavemente de la barbilla y la subas para besarme dulcemente en los labios, y me abraces mientras me susurras al oído que me quieres y que no habrá nada que cambie eso. Volver a mirarnos y cerrar los ojos intentando que ese reflejo se quede encerrado dentro de mí, y así tener una parte de ti siempre conmigo, porque necesito que tú estés cerca, porque te necesito a mi lado. Pero volver a abrir los ojos y que tú sigas ahí me hace ver que tú siempre estarás ahí, conmigo, en lo bueno y en lo malo, porque has caminado hacia mi corazón, despacito, paso a paso, sonrisa a sonrisa, y yo te he abierto mis puertas, y tú mismo te has prohibido la salida. Y ya no hay vuelta atrás, siempre serás inmortal, porque yo no te olvidaré nunca, no porque no pueda, ya que no se si puedo o si no, tan solo porque no lo voy a intentar, no lo quiero conseguir, porque ahora y siempre quiero que estés a mi lado, y que cuando me vaya a dormir cada noche y me despierte cada mañana, tú, y sólo tú, seas el reflejo que sientan mis ojos, porque eso significaría tenerte a mi lado todos los días de mi vida, y no hay sueño que me haga más feliz que tenerte conmigo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario